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      En una jornada fresca, a pleno sol, se jugaron las dos semifinales del Torneo Apertura en Primera División, torneo organizado por la Liga de Fútbol de Olavarría.

     Ambos partidos se jugaron en la cancha José Salvador "Tano" Stuppia del Club Municipales que, pese a la humedad de los días previos, se encontraba en buenas condiciones para jugar.

 Ciudad de Olavarría derrotó por 2 a 1 a Municipales

      A partir de las 11 de la mañana Florencia Salguero, de muy buen arbitraje, dio la orden de poner a rodar la pelota, dando comienzo a uno de los partidos más esperados, por la calidad de los equipos que se enfrentaban.

    Municipales arrancó fuerte, aprovechando el viento a favor, y jugando lejos del arco de Andrea Serris. Fue así como llegando al cuarto de hora, el equipo de Claudio Pinedo tuvo un córner a su favor desde la izquierda y con una enorme ejecución, Magdalena Angueira colocó la pelota contra el segundo palo, anotando el primer gol del partido.

     Lo habíamos dicho en la nota previa de Capitana de Oro, Municipales tiene a una jugadora que es clave en cada pelota parada.

    Ya sobre el final del primer tiempo, Karen Funes se proyectó sobre la izquierda para poner un perfecto centro al área que supo aprovechar Jazmín Vailati, para anotar el gol del empate para el equipo de Enrique De La Vega.

     En el primer tiempo, Brenda Leguizamón tuvo la oportunidad de rematar al arco, de frente, y la pelota pegó en palo izquierdo del arco de Nabila Rahaal para irse afuera. Fue la jugada más clara que tuvo Municipales, que pudo terminar en gol.

    En el segundo tiempo Municipales, lejos de cuidar el empate salió a buscar el partido y tuvo varias pelotas en ataque que no prosperaron.

    Pasando la media hora de juego, Ciudad de Olavarría tuvo otra pelota parada y allí fue Maisa Arredondo a buscar la pelota de cabeza. El balón cayó en el área, se ensució la pelota y le quedó a Maisa Arredondo que con un fuerte remate anotó el segundo gol para Ciudad que fue el último del encuentro.

    La central de Ciudad de Olavarría demostró una vez más que le sobra capacidad para jugar en esa posición. Es una jugadora muy completa que va muy bien de cabeza, tiene marca y sabe jugar muy bien con los pies. En esta oportunidad fue quien logró el gol que le dio el triunfo a su equipo.

    Ya lo dijimos en notas anteriores y es que de los cuatro goles que hizo Ciudad de Olavarría en la Copa Federal Regional, tres fueron de Maisa Arredondo, convirtiéndose en la goleadora del equipo.

    Jazmín Vailati, que venía de convertir tres goles ante Embajadores, tuvo una oportunidad de convertir y no la dejó pasar. La nueve de Ciudad de Olavarría abrió el marcador para Ciudad y logró el empate del encuentro.

     Un dato importante, es que en Municipales se recuperó Micaela Vivas, la histórica goleadora del equipo de Pinedo. Micaela estuvo poco más de ocho meses fuera de la competencia debido a una lesión en la rodilla que requirió de una cirugía para recuperar la articulación.

     Ante Ciudad de Olavarría, la hábil y rápida jugadora de Municipales tuvo algunos minutos de fútbol sobre el final del encuentro. Es probable que, en los siguientes 80 minutos de juego, tenga más presencia en la cancha.

    Ciudad de Olavarría no estuvo preciso en el juego y le dio varias faltas al rival, en su mayoría innecesarias. En algunos casos se hicieron merecedoras de tarjetas amarillas por faltas fuertes en lugares lejanos del área de Ciudad, e inclusive en espacios cercanos al área rival.

    Rocío Sosa no estuvo precisa con la pelota, en algunas ocasiones tocando de primera y de manera imprecisa, cuando lo que necesitaba el partido era poner la pelota en el piso para llegar tocando, considerando que Ciudad tiene jugadoras de mucha calidad para llegar tocando con pelota al pie, dándole velocidad al juego. En este sentido, si bien Rocío Núñez estuvo segura en el fondo de Municipales, muchas veces no salía acompañando la línea, sino que habilitaba a las rivales que atacaban.

     Pero las delanteras de Ciudad jugaban muy atrás y salían tarde a buscar las pelotas en ataque.

    Lucía Reyes estuvo muy presente tratando de evitar que Rocío Sosa esté cómoda para recibir y encarar al arco o para sacar un remate desde afuera, sabiendo la calidad técnica de la jugadora de Ciudad de Olavarría.

   Ciudad de Olavarría está arriba en el marcador por un gol, pero no debe confiarse, porque Municipales ha sabido levantar resultados más adversos aún. Sin ir más lejos, en el último partido ante Racing, logró dar vuelta un 2 a 0 abajo, dejando afuera del torneo a las chairas.

  Muñoz y Estudiantes empataron en un gol

    A partir de las 13, Brenda Valiente, de buen arbitraje, marcó el inicio de la segunda semifinal de la jornada de fútbol femenino. Cuando iban sólo cuatro minutos de juego, Muñoz tuvo un tiro libre a su favor sobre la izquierda. Milagros Berho fue la encargada de ejecutar esa pelota parada y con una excelente ejecución logró abrir el marcador con un golazo. La pelota hizo la parábola perfecta en el aire y se metió bien arriba contra el segundo palo del arco de Lucrecia Hurtado.

    Faltando cinco minutos para finalizar el encuentro, llegó un centro perfecto al área desde la izquierda para Muñoz y entró por el segundo palo Maru Oroná y cuando tenía que empujar la pelota adentro del arco vacío de Estudiantes, la pelota se le levantó y se le fue sobre el horizontal.

     Fue otra clarísima jugada de gol de Muñoz que estuvo muy cerca de ampliar la diferencia sobre Estudiantes.

    Luego del descanso, cuando todo hacía pensar en la posibilidad de que Muñoz ampliaría la ventaja sobre Estudiantes, considerando que tenía el viento a su favor, en el primer minuto de juego Estudiantes logró el gol del empate. Laura García recibió un excelente centro al área y llegó la delantera de Estudiantes para anotar el último gol del encuentro. Estudiantes logró recuperar la pelota con presión bien alta de Marisol Diorio, pelota que terminó en el centro de gol para García.

     Muy buen trabajo de Belén Boyer y Nair Olivetto en el medio campo, que no permitió que Mariela Zamorano ganara en ese sector.

    Llegando a la media hora de juego, llegó una pelota desde la izquierda al arco de Muñoz que no presentaba ninguna dificultad y Silvia Olguín no estuvo segura, se le escapó la pelota que quedó de frente al área. Entraba Laura García para anotar el segundo, pero la rápida acción de Débora Pereyra, ahogó el grito de gol para las bataraces.

     No hubo mucho más, Muñoz se cayó un poco sobre el final y dejó crecer al rival que estuvo cerca de llevarse el triunfo gracias a un error de la guardavallas del equipo de la campaña. En estos partidos, los errores suelen pagarse caro.

     En un partido muy parejo, sin llegadas muy profundas en las áreas más allá de las señaladas, es un apartido abierto donde faltan 80 minutos de juego. Uno de los dos será el finalista del Torneo Apertura 2024. En la próxima fecha se conocerá al ganador de esta semifinal con equipos muy parejos entre sí.

     Un párrafo aparte se merecen los arbitrajes de la jornada. Si en notas anteriores hemos puesto de manifiesto malas actuaciones, en esta oportunidad, nobleza obliga, debemos decir que los arbitrajes, en ambos partidos fueron correctos.

     El primer partido que fue dirigido por Florencia Salguero, asistida por Ariel Benito y Juana Sosa, podemos decir que tuvieron una muy buena actuación, manejando un partido muy difícil porque se trataba de una semifinal entre dos de los equipos más fuertes del torneo. Sin embargo, el arbitraje estuvo a la altura de las circunstancias llevando el control del juego.

     En el segundo partido, Brenda Valiente fue asistida por Franco Rojas y Emiliano Peralta. Fue otro buen arbitraje, donde Brenda fue correctamente asistida por sus compañeros desde los laterales.

     En los bancos de suplentes, tanto en el local como en el visitante, había dos personas paradas dirigiendo a sus jugadoras, cuando en realidad el reglamento dice que sólo puede haber una persona parada dirigiendo a las deportistas. La presencia de la persona en el banco tampoco está para dar órdenes o protestar las medidas que adopta la terna arbitral.

     Brenda Valiente supo hablar a los bancos para controlar esta situación donde algunas veces se protestó de más, dejando de lado la labor fundamental del responsable del banco de suplente, que es la de ordenar a sus dirigidas.

    En nuestro fútbol se ha incorporado la idea errónea de que quien está en el banco puede protestar los fallos de cualquier jugada del partido, situación que muchas veces provoca alterar los ánimos entre las jugadoras, verdaderas protagonistas de este deporte.

     En ocasiones, los gritos y los reclamos no tienen sentido, sino que buscan lograr que el árbitro dude o se equivoque en su fallo. Esa situación pone en riesgo el normal desarrollo del juego.

     Si queremos que el fútbol femenino crezca, debemos hacernos cargo también de actuar con respeto para con todos los protagonistas del juego. De nada sirve tratar de sacar "ventajas" gritando desde el banco para crear caos o buscar provocar el error, porque eso en definitiva termina perjudicando a todos.

     Quien desde el banco de suplentes grita de manera desmedida reclamando jugadas, debe ser sancionado como corresponde, y si no lo entiende, tendrá que aprenderlo mirando el partido desde afuera del perímetro. Hay que tomar conciencia de que el DT o Ayte. Técnico, no está para protestar, sino para dirigir a sus jugadoras.

      Y todos los que están en el campo de juego en estos partidos, saben las reglas, las conocen. Sin embargo, uno a veces observa que hay técnicos que dando órdenes caminan hasta adentro del campo de juego. He visto a jueces de líneas que en más de una oportunidad les piden que salgan del campo. O se paran sobre la línea de juego impidiendo que el juez de línea pueda ver la línea y sancionar como corresponde cuando un balón se va por el lateral.

      Para eso hay un corralito que casi nadie respeta.

    También saben que no puede haber dos personas de pie dando órdenes desde el banco. Pero parece que se hace costumbre transgredir las reglas intencionalmente.

      Todas las jugadoras saben que no pueden jugar con aros o piercing, aun cuando los cubran con cintas. Se sabe que no se puede estar con el celular en el banco. No se puede tomar mates como si se estuviera en un picnic. No se puede estar con anteojos de sol, a pesar de la soleada tarde. Y si se sabe, que no se transgredan las reglas.

      Estas observaciones están citadas sin señalar a nadie en particular. Pero son situaciones que han tenido lugar en el fútbol femenino.

    Colaboremos todos y respetemos el lugar que le corresponde a cada uno, para que el fútbol siga siendo una verdadera fiesta del deporte.