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     En el Estadio Domingo Francisco Colasurdo de Ferro Carril Sud, Ciudad de Olavarría recibió la visita de Villa Mitre de Bahía Blanca. Estaba urgido a ganar porque en el partido de ida, en "El Fortín" de Bahía Blanca, el equipo de Juan José Stallocca logró imponerse a Ciudad de Olavarría por 2 a 0.

    El evento que comenzó a horario y fue dirigido por una terna arbitral de Tandil conformada por Camila Romero Barsottini (de regular actuación), asistida desde los laterales por Leandro Marzullo y María Belén Pontaroli.

     Ciudad de Olavarría salió al campo de juego, sin la convicción de que podía dar vuelta la historia. Como si no se hubiera dado cuenta aún de que estaba jugando una final. Le faltó esa actitud necesaria para poder dar vuelta una historia adversa, pero que era posible hacerlo.

     En cambio, Villa Mitre salió al campo sin relajarse a pesar de la diferencia que tenía a su favor, y salió a dejar todo adentro de la cancha, como si estuvieran 0 a 0. Salió a jugar una final, sin conformarse, sin confiarse con la diferencia que supieron sacar de local ante Ciudad de Olavarría.

     Esta actitud fue lo que puso a Villa Mitre arriba en el marcador a sólo cuatro minutos de arrancado el encuentro. Llegó un golazo de Agustina Rodríguez y luego, a siete minutos de iniciado el partido, la 10, Sol Menéndez Perrone puso a la visita dos goles arriba en el marcador, haciendo justicia por el trámite del partido.

     Villa Mitre es un equipo que tiene mucha eficacia terminando las jugadas. Jugadoras de mucha convicción, que saben lo que tiene que hacer y no dudan.

      Recién a los diecisiete minutos de juego, Ciudad de Olavarría llegó al área de Villa Mitre y fue Rocío Sosa quien recibió un centro desde la derecha y llegó a cabecear la pelota que se fue afuera del palo izquierdo del arco de Lourdes Capurro, sin que implicara ningún riesgo. 

     Llegando a los cuarenta minutos de juego, Camila Croneberger puso una excelente pelota para Sol Menéndez Perrone que luego de controlar la pelota encaró hacia el arco para anotar el tercer gol para la visita, diluyendo de esa manera la posibilidad de que Ciudad pueda dar vuelta la historia.

     Cuando Sol Menéndez Perrone encaró hacia el arco, Nabila Rahaal se quedó en el arco, debajo de los tres palos y nunca atinó a salir para buscar atorar a la delantera de Villa Mitre. Le dio todo el tiempo para que Sol definiera sin nadie que la moleste y llamó la atención la pasividad de la arquera de Ciudad de Olavarría, que no hizo nada siquiera para buscar provocar el error en la delantera que volvió a gritar gol en el Domingo Francisco Colasurdo.

     El equipo de Olavarría ya estaba mal anímicamente con los dos goles abajo y este tercer gol, más la inacción de Nabila Rahaal, desmoronó más los ánimos en las locales que veían lejos la posibilidad de revertir la situación.

     Antes de finalizar la primera etapa hubo una clara mano en el área de Villa Mitre que la jueza del partido, Camila Romero Barsottini no consideró. Sucede que la pelota pegó en la pierna primero de la jugadora bahiense y después al levantarse pegó en el brazo extendido de la jugadora. Ante esa situación la pelota le quedó a la defensora que sacó ventaja a su favor. De lo contrario la pelota se hubiera elevado quedando peligrosamente en el área de Villa Mitre. Pero Barsottini decidió no sancionar la pena máxima en esa jugada.

     En el entretiempo, Enrique De La Vega, que estaba mirando el partido desde afuera del perímetro por la expulsión sufrida en Laprida ante Juventud, ingresó al vestuario y luego de ese contacto tan necesario con sus dirigidas, salieron al complemento con otra actitud.

      Maisa Arredondo, que venía haciendo un gran partido, en el minuto dos de la segunda parte fue al área a buscar un córner que llegó desde la izquierda y con un cabezazo logró el gol del descuento para las locales. Tremenda la actitud y el profesionalismo de la central de Ciudad que enseguida agarró la pelota y salió disparada para el círculo central para que las rivales muevan enseguida desde el mediocampo, porque aún había tiempo para al menos, cambiar la deslucida imagen que dejaron en el primer tiempo.

      Cuando iban dieciocho minutos, Maisa Arredondo volvió a incursionar en el área buscando otra pelota que llegó de un córner desde la derecha, ganó arriba y por muy poquito, con ese cabezazo se le fue el balón sobre sobre el travesaño.

     Iban veinticuatro minutos cuando Maisa Arredondo nuevamente fue al área, con la misma convicción y se elevó buscando con la cabeza esa pelota que llegó desde la izquierda, anotando el segundo gol para Ciudad de Olavarría. Tremenda la actitud de la azuleña que nunca bajó los brazos, que nunca se resignó a perder el encuentro y hasta el último minuto presentó batalla al muy buen equipo rival que le tocó enfrentar.

    Iban treinta y cuatro minutos cuando Maisa Arredondo despejó mal una pelota que se fue sobre la derecha, atacó esa pelota Agustina Rodríguez y luego de controlar el balón encaró hacia el arco. Nabila Rahaal salió tratando de achicarle el ángulo a la hábil delantera de Villa Mitre que punteó la pelota que ingresó como pidiendo permiso, al arco de Ciudad de Olavarría, poniéndole cifras definitivas al partido.

     Juan José Stallocca, DT de Villa Mitre de Bahía Blanca, presentó un equipo muy compacto, con jugadoras de mucha jerarquía y muy parejas en el rendimiento. Todas asumieron el encuentro con mucho compromiso, ganando casi todas las pelotas divididas, haciéndose fuerte en cada una de las líneas. Por momentos daba la sensación de tener una jugadora más en la cancha. Donde estaba la pelota había dos o más jugadoras, ya sea acompañando el ataque o tratando de recuperar la pelota cuando la tenía Ciudad de Olavarría.

     Villa Mitre es un equipo con jugadoras que están muy bien físicamente, que rinden todas por igual, en donde se nota el excelente trabajo que realiza el profesor Pablo Di Meglio. Se nota que las jugadoras se han tomado muy en serio la competencia y han asumido un compromiso y un disciplinamiento desde lo físico muy riguroso, que hoy redunda en grandes beneficios para el equipo.

     Para hablar del rendimiento de Ciudad de Olavarría, hay que tener en cuenta varios factores: por un lado, las lesiones que dejaron afuera de la competencia a jugadoras claves del equipo, como lo son Karen Bargas, Rocío Vivas y Luz Attadía.

     Si a eso le sumamos que tanto Rocío Sosa como Betiana Pisso aún estaban con las secuelas de un fuerte estado gripal que les impidió entrenar durante toda la semana, podemos decir que el equipo corto que tiene Enrique De La Vega, estaba visiblemente diezmado.

     Rocío Sosa no fue la jugadora punzante en ataque como en otras oportunidades, ni Betiana Pisso logró imponerse en el medio campo, como lo hace habitualmente, con un enorme despliegue. A ambas jugadoras se las veía toser reiteradamente, dando cuenta de que aún estaban visiblemente afectadas por el estado gripal, que las mantuvo lejos de los entrenamientos.

      Maira Díaz también estaba con un estado gripal y tampoco rindió como en presentaciones anteriores.

      Hubo jugadoras que tuvieron un gran rendimiento en el campo de juego, hablo de la entrega y la garra que le puso Milagros Velo, la volante que salió exhausta, acalambrada, que no se guardó nada. En el primer tiempo se recuperó muy rápido de un puntinazo en la frente de una jugadora rival cuando buscaba llevarse una pelota con la cabeza. A pesar de la marca del golpe en su frente, se puso de pie y siguió con el mismo ritmo, con la misma entereza.

      Otra jugadora que tuvo un gran rendimiento es Karen Funes, quien también estuvo a la altura de las circunstancias y se corrió todo. También recibió un golpe en la cabeza cuando disputaba una pelota y a pesar del dolor siguió en el campo aportando lo suyo.

     Lo de Maisa Arredondo fue realmente superlativo. Por momentos se puso el equipo al hombro y lo empujó para adelante, a pura potencia. Una jugadora que tiene experiencia en competencias de Torneos Federales y lo jugó como si fuera una verdadera final. Cuando el arco no se abría se fue a buscar el gol, con mucha convicción, persuadida que podía ganar de cabeza y convertir. Tres cabezazos y dos goles.

     Maisa es una jugadora que no tiene por costumbre dividir la pelota. Es una jugadora que sabe hacer la pausa, muy hábil con la pelota al pie, capaz de una gambeta para librarse de la presión y descargar en una jugadora mejor ubicada. Pone excelentes pelotas con muy buenos centros. Pero Ciudad hoy no tuvo una delantera de peso que fuera a buscar esas pelotas arriba, que tuviera peso en la ofensiva.

     Un párrafo aparte se merece la actuación de Nabila Rahaal, la arquera de Ciudad de Olavarría, que desde hace algún tiempo es considerada por muchos, como una de las mejores arqueras de la Liga de Fútbol de Olavarría. Pero considero que hay que tener en cuenta algunos aspectos que han influido en su desempeño.

     Ciudad de Olavarría, desde el comienzo del torneo en la liga local, presentó un equipo muy fuerte, que le llegaron muy poco al área, casi nada. Esto hace que la arquera, prácticamente no tenga contacto con la pelota. Gracias a la excelente propuesta defensiva del equipo, Nabila ha estado en el arco sin sobresaltos, sin situaciones que la obliguen a actuar para evitar que le conviertan.

      Si bien es uno de los objetivos, también es cierto que es una arquera que prácticamente ha participado solamente en la copa Federal, ya que, en los otros partidos de liga, prácticamente no ha tocado la pelota. Si a eso le sumamos que vive en la ciudad de Azul y que viene para los partidos, que no entrena con el grupo, la situación se agrava un poco más y atenta contra el buen desempeño que históricamente tuvo Nabila Rahaal.

       Todos sabemos lo importante que es, que las arqueras tengan continuidad en el arco, que jueguen habitualmente, que se les exija en todos los partidos. Eso las hace sentirse seguras en el arco y las ayuda a afianzarse como guardametas. Pero en el caso de Nabila, prácticamente no ha tenido esa gimnasia intensa, tan necesaria para mantenerse vigente, para mantenerse segura, para poder transmitir esa seguridad al grupo. La presencia de la arquera es fundamental en el equipo del fútbol masculino y en el femenino no es la excepción.

       Por momentos se la vio caer en el desánimo y esa actitud afecta, de una manera u otra, de manera negativa al grupo.

     Hoy Ciudad de Olavarría se despidió de la Copa Federal Regional Amateur Femenina 2024 y lo hizo, pese a todas las dificultades que tuvo, con la cabeza en alto. Dejó una muy buena imagen en general, ganándose el respeto de las rivales.

      Los altibajos que tuvo se debe en gran parte a la falta de experiencia en este nivel de competencia. La mayoría son jugadoras muy jóvenes que no están acostumbradas al rose de las competencias en torneos Federales. No es fácil mantener la concentración en el juego permanentemente, sin quedarse enganchadas en alguna jugada o en alguna decisión arbitral.

     Quedarse en la protesta, en el reclamo, desatendiendo mementos claves en el partido, muchas veces le quita compromiso y velocidad al juego, tan necesario para desequilibrar y hacer la diferencia.

     Pero Ciudad de Olavarría es un equipo joven, un equipo al que esta participación en la Copa Federal le ha significado un aprendizaje. Está en el grupo que puedan hacer una lectura del mismo, para capitalizar los aspectos más importantes. Más allá de la derrota, hoy Ciudad de Olavarría, con espíritu autocrítico, tiene que crecer como grupo humano, tiene que crecer como equipo.